Se ha comprobado que lo realmente importante para adelgazar no es la dieta concreta que se siga (Atkins, Zona,...), sino las cantidades que se ingieren. Las distintas dietas ofrecen a medio plazo un resultado muy parecido, pero a veces son difíciles de seguir, si comemos fuera, o incompatibles con los gustos de otras personas con las que convivimos, obligándonos a realizar platos especiales. Y además, nos pueden llegar a cansar. Comer de todo, pero menos, parece ser el camino más fácil, e igual de efectivo. Y si además es dieta mediterránea, mejor para nuestra salud: muchas frutas y verduras, aceite de oliva, pescado y poco alcohol, evitando un exceso de grasas y azúcares.
Los más prestigiosos expertos en nutrición opinan que comer de todo, pero menos cantidad, parece ser el mejor consejo para adelgazar. Pero además hay otros factores a tener en cuenta que juegan en contra de las dietas específicas, como es el riesgo de problemas carenciales, al faltarnos algunas vitaminas, minerales u otros componentes básicos que pueden encontrarse principalmente en alimentos prohibidos en ciertas dietas.
Además, seguir dietas específicas puede ser un problema cuando comemos fuera, en restaurantes o en casa de algún amigo o familiar, ya que no van a hacernos una comida especial para nosotros. Y si comemos en casa pero vivimos con otras personas, estaremos obligados a hacernos comidas distintas, con lo que supone de tiempo, molestias y trabajo extra. Además, podemos llegar a cansarnos al tener unas opciones alimenticias mucho más restringidas.