domingo, 18 de marzo de 2007
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Son muchos los hombres que en algunos momentos de su vida experimentan una impotencia temporal, no hay causa fisiológica grave, con amor y comprensión puede resolverse el problema, muchos hombres, talvez incluso la mayoría de ellos se han encontrado en algún momento en una situación en lo que no pueden mantener la erección el tiempo suficiente para realizar el coito o incluso que no pueden tener una erección, las razones pueden ser un exceso de alcohol cansancio, ciertas angustias neurotizantes, o simplemente no sentirse suficientemente atraídos por la mujer con quien están.

Impotencia

Estas ocasiones fallidas forman parte de la vida sexual masculina y siempre que sean esporádicas no hay motivo para alarmarse, si se trata por el contrario de algo muy frecuente, el problema es grave, y puede provocar problemas en la vida de una pareja al no conseguir el clímax, ni el orgasmo la mujer.

Sabemos que la cópula es factible si el hombre esta en condiciones de responder eróticamente, pero cuando el hombre no puede conseguir mantener una erección, el coito es virtualmente imposible, las mujeres así mismo pueden fingir su orgasmo, algunas de hecho suelen hacerlo pero un hombre no, y estas circunstancia supone para el una considerable presión y posible ansiedad, la impotencia es una disfunción que puede suceder tanto en la relación a dos como en la práctica individual de la masturbación.



¿Algunos hombre que son impotentes durante el coito pueden eyacular sin ningún problema cuando se masturban solos?, ¿cual es la causa?

La impotencia no tiene una sola causa, las causas son numerosas y de variada índole, algunas se derivan de problemas orgánicos y otras de perturbaciones psicológicas, en ocasiones el estilo de vida del hombre o el estado de su relación amorosa pueden provocar esta impotencia, en la mayoría de los casos sin embargo es un problema que tiene solución, es necesario un buen diagnóstico que determine la causa, que según las características deberá aplicarse un sistema terapéutico u otro.



Problemas físicos

Existen varias razones físicas por las que un hombre se ve impedido de alcanzar una erección adecuada y la mayoría de ellas tienen tratamiento médico, las causas de impotencia más abundantes son sin embargo de naturaleza psicológica y emocional, veamos algunas de ellas:

Condiciones dolorosas del pene, como un prepucio corto o un frenillo tirante (el pequeño trozo de piel central en la parte central del glande), son razones puramente físicas o mecánicas de la impotencia, el temor a una erección dolorosa impide que el hombre se relaje lo suficiente para conseguirla, afortunadamente estas condiciones pueden resolverse mediante una intervención quirúrgica menor.

La diabetes, hombres de mediana edad y ancianos diabéticos son incapaces de tener una erección o si pueden tenerla, de mantenerla, el tratamiento precoz de esta enfermedad parece posponer la aparición de esta complicación.



Problemas hormonales

Algunos hombre tienen niveles muy bajos de testosterona, la hormona sexual masculina, los medicamentos prescritos por un médico son causas bastante comunes, p.e.: las drogas, para tratar la hipertensión sanguínea o los antidepresivos, pueden provocar este problema.

Ciertas intervenciones quirúrgicas producen impotencias como efecto lateral, las drogas duras se han convertido en una causa cada vez más frecuente de impotencia masculina, el alcohol es indudablemente la droga legal que más lo provoca como también la heroína o el uso excesivo de marihuana.



Problemas psicológicos

Ciertas causa psicológicas de impotencia pueden ser superadas por la propia pareja, otras requerirán la ayuda de un psicoterapeuta, el tamaño del pene puede representar una verdadera preocupación para muchos hombres, casi todos ellos tienen al menos una idea acerca de la idoneidad de sus penes, y muchos están convencidos de que lo tienen demasiado pequeño, los hombres que se avergüenzan del tamaño de su pene pueden fallar en su intento de tener una erección ante una mujer, porque temen que ellas lo encuentren defectuoso, este es un temor absolutamente infundado, porque las mayoría de las mujeres no están preocupadas por el tamaño del pene.

Esto no convence a la mayoría de los hombres, las tensiones derivadas de una mudanza, una desgracia, el paro o incluso la amenaza de este, las preocupaciones del trabajo, los problemas económicos o las preocupaciones con los hijos son todos factores que pueden influir en la capacidad de excitación de un hombre, estos problemas habitualmente sólo producen una complicación sexual fugaz pero dada la complejidad de la vida moderna, un hombre puede estar largo tiempo sin tener relaciones sexuales si las preocupaciones van acumulándose una encima de otra, muchos hombres viven a un nivel de tensión en el que raramente están relajados y es muy difícil para ellos conseguir un orgasmo cuando lo desean realmente, esta es una de las razones que hace que los hombre busquen a otra mujer fuera de la relación amorosa estable, solamente cuando el estímulo es muy intenso en una relación prohibida, son capaces de funcionar adecuadamente.

Una causa muy común de la impotencia masculina es el temor a las mujeres agresivas, actualmente la mujer se muestran mucho más dominantes en la cama y fuera de ella, y al contrario muchos hombres con una confianza pobre de si mismos, sencillamente no pueden soportarlo, casi todos los hombres jóvenes que sienten temor ante el coito sufren ocasionalmente de impotencia, a veces especialmente si la mujer es sexualmente experimentada y él no, puede sentir temor a ser criticado provocando con ello un inhibición que le impide conseguir la erección.

Otra causa común a la impotencia es el temor al embarazo no deseado, o la posibilidad de contraer una enfermedad venérea, muchos romances extramaritales son hasta cierto punto frustrados por esos temores y como consecuencia producen impotencia en hombres que normalmente son buenos amantes.

Como sucede con todo lo relacionado con el sexo, el verdadero daño se produce de forma inconsciente, a nivel consciente el hombre piensa que lo esta pasando muy bien y dado que el nivel de situación implícito en un situación sexual ilícita es tan elevado, no se explica porque razón falla una y otra vez, sin embargo su inconsciente, su culpa, su preocupación por implicaciones a largo plazo y su temor a la enfermedades venéreas o a dejar a la mujer embarazada son factores que actúan contra el a pesar de que aparentemente lo está buscando.

Fracasos anteriores perviven durante mucho tiempo en la mente de los hombre impotentes, ellos han tenido un fracaso esporádico por razones perfectamente racionales y comprensibles, pero generalizan a partir de estas experiencias aisladas hasta el extremo de pensar que al tener el próximo encuentro sexual su pene volverá a fallarle, para ellos tener un fracaso en la cama es casi como caerse de un caballo, pero hay que volver a montar inmediatamente y continuar la cabalgando.

Es interesante comprobar que muchos hombre llegan a considerar estos esporádicos fracasos como una señal irreversible del inminente envejecimiento y por tanto del inicio de declive sexual, esta situación es frecuente entre los hombres de mediana edad, el problema con las erecciones es que si el hombre piensa que va a fracasar probablemente fracase, a menos que cuente con una mujer realmente muy activa y apasionada que le ayude a superar su falta de seguridad, lamentablemente son muchas las mujeres que se burlan del fracaso del hombre e incluso le critican por ello, tanto dentro como fuera de la cama y esto alimenta la semilla de futuros fracasos en la mente del hombre.

La enfermedad afecta la capacidad orgiástica del hombre, un hombre que sufre una enfermedad aguda tendrá serios problemas para alcanzar el orgasmo lo que a menudo no se tiene en cuenta es el hecho de que muchos hombres especialmente después de un ataque cardiaco p.e., están preocupados por los efectos negativos que un orgasmo puede tener sobre su salud, y simplemente no se permiten experimentar ninguno, el hombre que desea inconscientemente evitar la sexualidad se escudará a menudo en una reciente (o no tan reciente) enfermedad y la utilizará como excusa para no mantener relaciones sexuales, o no mantener un orgasmo, es interesante comprobar que raramente lo hacen las mujeres.

El temor de causar daño a la mujer es otra de las causas de la impotencia, muchos hombres dicen que si su mujer acaba de dar a luz, ha sufrido una intervención quirúrgica ginecológica, ha tenido un aborto o cualquier enfermedad u operación, no quieren correr el riesgo de lastimarla manteniendo una relación sexual, incluso aunque la mujer los aliente a tenerla, el no puede dejar de creer que puede causarle daño y su pene permanece flácido, aunque exista el caso de que superficialmente desee seguir adelante con sus deseos.

La homosexualidad latente es un rasgo característico de algunos hombres impotentes, a menudo a niveles muy inconscientes desearían no hacer el amor con ninguna mujer, algunos hombres funcionan perfectamente durante muchos años de matrimonio, y pueden tener fantasías sexuales con un hombre mientras hacen el amor con su esposa, muchos sin embargo tiene verdaderos problemas para disociar a los dos y se vuelven impotentes, como resultado de esta situación en estos casos, la ayuda de un profesional especializado puede resultar beneficioso.



Impotencia y envejecimiento

Casi todos los hombres que han superado los 40 años comienzan a tener más dificultades para excitarse y mantener una erección, muy pocos son regularmente potentes en la frontera de los 80 años, pero con una mujer comprensiva y un enfoque adecuado de la situación un hombre debería prolongar con éxito su vida sexual hasta bien entrada la vejez.



La impotencia y las relaciones

Las diferencias de personalidad cobran mucha importancia en cualquier problema sexual, la impotencia no es una excepción, si una pareja descubre que se están alejando o que el atractivo erótico prácticamente ha desaparecido entre ellos es muy difícil y a menudo imposible tener una erección, el coito se produce siempre entre dos personalidades, no dos grupos genitales diferentes, pero algunas parejas parecen olvidarlo.



Una mujer poco complaciente puede enfriar al más sexual de los hombres e impedir que eyacule

Algunos hombres necesitan mucha estimulación si desean excitarse, cuando un hombre tiene una pareja que no hace lo que el necesita, ya sea a el o a ella misma, lo más probable es que tenga problemas en conseguir la erección, cuando la pareja envejece la mujer deberá controlar mucho más la situación si ambos quieren que la relación resulte satisfactoria.

El factor más importante para superar la impotencia es tener a una mujer interesada en colaborar, una mujer que se muestre receptiva ante el problema y que desee ayudar a su hombre a resolverlo, esto puede obrar maravillas, algunas mujeres argumentan que puesto que ellos se niegan ha hacer el amor, la culpa debe ser del hombre, pero esta actitud no les llevará a ninguna parte, a veces a una mujer le resulta sorprendente lo frágil que puede ser una erección, un comentario desafortunado puede afectar profundamente a su pareja, incluso un hombre perfectamente idóneo sexualmente puede ser abatido si su mujer se lamenta de algo o hace alguna broma acerca de su habilidad en la cama.

Aislar el problema

El primer paso consiste en sentarse y hablar del problema, tanto como llegar a la raíz del mismo, si la pareja puede hablar con sinceridad habrá recorrido la mitad del camino, en esta etapa es importante que la mujer acepte que se trata tanto de un problema del hombre como de ella misma, si es capaz de reconocer esto, las perspectivas de una rápida solución son excelentes.

Relajaos..., no lo hagáis, el paso siguiente es dejar de intentar el coito, es sorprendente como puede ayudar a un hombre a recobrar su confianza el hecho de aliviar la presión que supone una buena actuación en la cama, mientras la pareja se halle en este estado de abstinencia es fundamental que la mujer continúe haciéndole saber al hombre que sigue siendo feliz aun sin hacer el amor, durante este periodo un regreso a una conducta romántica y de cortejo puede ser muy beneficioso para la pareja, ambos deberían aprovechar todas las oportunidades para demostrarse su amor, besaos más y tratar de aumentar vuestra proximidad física abrazándoos estrechamente, también puede suponer una ayuda el que ambos os preocupéis por vuestro aspecto físico y os vistáis de una manera que sabéis que gusta al otro.


Conducta amorosa

El énfasis debe ponerse en la proximidad física, las caricias y los masajes hay que llevarlos a su máxima expresión, al poder del tacto, cuando os vayáis a la cama daos masajes en la espalda, los hombros, los miembros, el rostro, las manos y las nalgas pero evitar los genitales, masajeaos por turnos, aprender a relajaros y apartad de vuestras mentes cualquier noción de tranquilidad ya que estas actividades tienen un propósito que va mas allá del simple placer de acariciar el cuerpo del otro.



Masajes, besos y caricias

Progreso natural cuando los genitales entran en juego

Debéis actuar como si fueseis niños, tocándoos y explorándoos, continuad evitando el coito, pero moveos hacia la masturbación mutua, muchas parejas, una vez que han estado juntos durante cierto tiempo tienden a ignorar o a menospreciar el placer que puede obtenerse de la masturbación mutua y talvez sea necesario un aprendizaje de las técnicas masturbatorias, comenzad por abrazaros y luego pídele a tu mujer que se masturbe, mantenla ceñida a ti mientras lo hace y obsérvala atentamente.

Debe observar lo siguiente:

La posición que adopta.

Cómo utiliza sus manos.

Cómo utiliza sus dedos para estimularse la vagina o el clítoris.

La clase de presión y de amplitud de los movimientos que realiza.

Si introduce o no los dedos en la vagina.




Haciéndolo así el hombre aprenderá mucho sobre la sexualidad de su mujer y también descubrirá que resulta sumamente excitante la visión de las masturbación femenina.

Después los dos cambiareis de papeles, y la mujer observará y tomará nota mental de los movimientos de su compañero cuando se esté masturbando, cuando os hayáis relajado después de experimentar el orgasmo abrazaos y hablar de los que ha sucedido, volver a aprender las técnicas masturbatorias lleva tiempo y es probable que necesitéis numerosas sesiones como esta antes de sentiros satisfechos de vuestro conocimiento mutuo.


Estímulo extra

Otra estrategia que da resultado es el de elevar el nivel general de erotismo en vuestra relación, como leer literatura erótica, o cuando estáis juntos, hojear revistas de desnudos femeninos o ver películas pornográficas son todo factores que os ayudaran en este sentido.

En esta etapa el hombre se sentirá extremadamente vulnerable, de modo que es esencial que la mujer se muestre muy cuidadosa para evitar cualquier clase de conducta dominante.

La mujer ha de convertirse súbitamente en una especie de sirena sexual para excitarle o llevar prendas interiores sexuales puede resultar más intimidatorio que estimulante, de modo que tomar las cosas con calma, suavemente.


Sensualidad

Con todo esto el hombre debería concentrarse en la auto masturbación, las fantasías sobre coitos que le resultan placenteros y satisfactorios, todo esto ha demostrado ser muy eficaz.

Sexualidad oral

Cuando el hombre ha conseguido la erección es posible que la pareja aun no este preparada para el coito, en esta situación la sexualidad oral será el siguiente paso, la mujer debe coger el pene en su boca y emplear la lengua y los labios para acariciarlo, ella debería introducirse la mayor parte del pene hasta donde le sea posible sin causar molestias y utilizar movimientos rítmicos y sostenidos hacia arriba y hacia abajo, pude usar también todo su cuerpo para continuar excitando al hombre, si su pareja desea eyacular dentro de su boca puede permitírselo siempre que la idea no le resulte desagradable, es posible que ahora la pareja este dispuesta a intentar el coito nuevamente.


Publicado por HUASITO_SEXY @ 4:33
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Publicado por Invitado
martes, 04 de diciembre de 2007 | 3:13
como que lo escribiste para que no se viera o no te as dado cuenta¿